Después de una visita a Honduras, una delegación del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) lanzó una un llamamiento a respetar la Constitución y la terminación de violaciones de los derechos humanos. Era parte de la delegación el pastor suizo evangélico Bernhard Erni, que representaba a algunas instituciones humanitarias (Ayuda para las iglesias evangélicas en Suiza, Pan para Todos, Misión 21). Aquí, su mirada desde fuera del continente.
La situación política y social de Honduras sigue siendo muy inestable, tras el golpe de Estado militar que en junio llevó al poder a Roberto Micheletti y derrocó al presidente electo Manuel Zelaya.
“Inicialmente, las próximas elecciones que se esperan para finales de noviembre, habían suscitado algunas esperanzas “, dice el pastor Erni, “pero mientras tanto crecen los temores de la población que las elecciones sean manipuladas por los golpistas para legalizar a los ojos de la opinión pública, el golpe de Estado”.
-¿Cómo reaccionaron las iglesias cristianas frente a la dramática situación surgida en el país de América Central?
“El liderazgo de la Iglesia Católica, en particular, el Cardenal Oscar Maradiaga – se ha puesto claramente a favor del golpe de Estado. Lo que han hecho también algunos grupos de mega-iglesias pro-yanqui, dice Erni. ”Las iglesias populares evangélicas de Honduras y también la base católica están claramente del lado de la resistencia y no se ajustan a los requisitos de poder de los golpistas.
Prueba de dictadura
Según Rigoberta Menchú, ganadora del Premio Nobel de la Paz, quien se reunió con el pastor Erni al final de la visita a Honduras, “lo que está sucediendo en Honduras no es la prueba de la vuelta de las dictaduras en América del Sur. El golpe de Micheletti es un experimento de la oligarquía. ”En caso de que tenga éxito, se convertiría en una señal fuerte y peligroso toda la región”.
Sin embargo, en Honduras también hay un fuerte movimiento popular de protesta que se opone al régimen de los rebeldes. “Esta es otra señal fuerte” apoya Dora María Téllez, alcanzada por la delegación del CLAI, “un gesto de esperanza para toda América Central, la voluntad de no perder la esperanza”.
Al término de la visita de la delegación del CLAI decidieron trabajar para verificar el establecimiento de una “Comisión de Derechos Humanos”. Un comité de seguimiento de las violaciones cometidas en el país.
Durante la visita, confirmó Erni, se detectaron muchas situaciones de violación de los derechos humanos, intimidación, palizas, asesinatos. “En una primera etapa, el Consejo de Verificación de las iglesias de América del Sur verá que la organización ya esté activada en el territorio “, dice el pastor.
“El objetivo es crear una red compuesta por todos aquellos que trabajar en este sentido en el país”. Incluso el desarrollo económico tiene una cierta importancia. Ahora para esto se pidió el apoyo de las iglesias evangélicas en Suiza y el pastor Erni fue convocado por el Secretario General del CLAI, el pastor luterano Nilton Giese, para ser miembro del grupo de coordinación del proyecto.
“El proyecto de constitución de esta comisión me parece importante para mostrar a las iglesias de Honduras el apoyo del CLAI y la solidaridad de las iglesias evangélicas, incluso en Europa y en Suiza, en defensa de los derechos de los derechos humanos, la legalidad y la democracia”, concluye Erni.
Por: Paolo Tognina
Traducción: Claudia Florentin
Artículo aparecido en Voce Evangelica, del Cantón Ticino, noviembre 2009
